La Conferencia Episcopal Española, a través de un comunicado oficial, ha querido mostrar su más absoluto rechazo a la violencia de carácter racista y xenófobo acaecidos en la localidad almeriense de El Ejido.En el mensaje, hecho público en la mañana de ayer, se afirma que «la Conferencia Episcopal Española apoya y hace suyo en todos sus términos» el comunicado que el obispo de Almería, Rosendo Álvarez Gastón, ha escrito a los fieles de su diócesis con motivo de los altercados, y donde afirma que «nadie tiene derecho a quitar o maltratar la vida de nadie». En la carta, el prelado comienza asegurando que «ante los graves hechos que estamos viviendo en el Poniente almeriense, este Obispado quiere llamar a todos los hombres y mujeres de buena voluntad de esta tierra, cristianos o no cristianos, creyentes o no creyentes a la calma y a la paz».
LLAMAMIENTO A LA TRANQUILIDAD
Este llamamiento a la tranquilidad supone, según el escrito, que todos los ciudadanos de Almería «condenamos estos asesinatos y rechazamos la muerte y la agresión, siempre injustificada, a cualquier hombre. En estos momentos queremos recordar la doctrina de la Iglesia. La vida es un don de Dios y nadie tiene derecho a quitarla o a maltratarla», afirmó el prelado. En su carta pastoral, monseñor Álvarez Gastón recordó a sus feligreses que «la violencia nunca puede ser un camino que legitime el derecho de un hombre o de un pueblo. La venganza sólo puede engendrar venganza. Este no es el camino que nos llevará a una convivencia pacífica». Del mismo modo, el prelado realizó una petición a las autoridades «a que se haga justicia, a buscar la raíz de este mal y a poner las soluciones necesarias, según los principios de la justicia y el bien común». Por otra parte, el obispo de Almería quiso dirigirse también a los inmigrantes pidiéndoles que «respetéis la convivencia pacífica de un pueblo que os ofrece una vida más digna».