Un millar de personas protestan por la pasividad policial
en El Ejido
La A VV de Russafa crítica la autorización de «un acto xenófobo» R. MONTANER/D. MIRA .Valencia La manifestación contra el racismo que, en solidaridad con los trabajadores inmigrantes en el municipio almeriense de El Ejido, convocó anoche la Mesa d´Entitats de Solidaritat amb els Immigrants, congregó a un millar de personas -1.200, según los organizadores, y 600, para la Policía Nacional- que corearon gritos como «els immigrants també són valencians» en demanda de legalización de los extranjeros sin papeles. El portavoz de la Mesa d´Entitats, Mohamed Amin, denunció las agresiones sufridas por los extranjeros en la comarca de El Ejido y criticó la «corta memoria histórica de algunos españoles, que hace algunos años tenían que emigrar al extranjero para sobrevivir». Amin, representante de UGT, señaló que actualmente «hay más españoles que han emigrado fuera del país que inmigrantes en España, donde sólo el 1,7% de la población es extranjera». El portavoz de la Mesa d´Entitats, una plataforma que aglutina a una veintena de ONG, sindicatos y colectivos de ayuda al inmigrante, denunció también «la pasividad policial en los incidentes de El Ejido» y la «actitud del alcalde» de dicha localidad. Para los convocantes de la manifestación, el brote de racismo de El Ejido «puede reproducirse en cualquier parte de España», añadió Amin, donde hayan «empresarios sin escrúpulos dispuestos a aprovecharse de los inmigrantes, pagándoles salarios miserables». Por otro lado, una veintena de vehículos participaron en la caravana contra la inmigración organizada por el colectivo ultraderechista España 2000, cuyo objetivo final era la mezquita del barrio de Russafa. Medio centenar de inmigrantes, que residen en la zona, increparon a los ocupantes de los automóviles de la expedición. La asociación de vecinos de Russafa pide responsabilidades a la Delegación de Gobierno por permitir la convocatoria de lo que considera «un acto xenófobo», y criticó la ausencia de efectivos policiales a la llegada de la caravana al barrio, que únicamente iba acompañada por un agente motorizado. |
