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Martes 15 febrero 2000 - Nº 1383
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Enciso se niega a hablar de los disturbios en el primer pleno tras los incidentes J.A. RODRÍGUEZ / T. CONSTENLA,
Almería
Manuel García Quero, portavoz socialista, hizo esta proposición tras pedir perdón público "por la incompetencia" en la que hayan podido incurrir los partidos. Y arremetió contra el alcalde: "Está perjudicando todo el proceso de vuelta a la normalidad con su actitud de victimismo", agregó. En la misma línea se expresó Rosalía Martín, única concejal de IU, quien pidió un perdón generalizado: "Han sido muchas las equivocaciones que hemos cometido todos".
El alcalde zanjó la cuestión con una frase: "Cada uno hemos asumido nuestras correspondientes obligaciones y responsabilidades y, por tanto, seguimos con el orden del día".
Para dejar aún más clara su postura, al acabar la sesión, Juan Enciso desdeñó el acuerdo alcanzado el domingo entre inmigrantes, sindicatos, empresarios, ONG y organizaciones agrarias, apoyado en firme por los Gobiernos andaluz y central, para recuperar la normalidad laboral tras la alteración de la paz social. "El Ayuntamiento de El Ejido no ha firmado nada", dijo Enciso para dar a entender que no asumirá las cláusulas que afectan a su equipo de gobierno. El alcalde no ha participado en ninguna mesa de diálogo: ninguneó en dos ocasiones la Mesa por la Integración de los Inmigrantes, de la que forma parte; reventó la cumbre democrática de dirigentes políticos y sindicales que acudió a El Ejido e ignoró las negociaciones para desconvocar la huelga.
El gobierno local se ha negado a ceder suelo para la construcción de viviendas sociales para desfavorecidos, españoles y magrebíes, y ahora dice no saber nada de una de las peticiones más urgentes de los inmigrantes y que, de no atenderse, puede reactivar los paros el día 25: la cesión de terrenos para instalar campamentos provisionales para los marroquíes que vieron arder sus casas en los disturbios.
Un empresario de El Ejido ha suplido esta carencia con la cesión gratuita de una parcela de su propiedad en la zona conocida como Tierras de Almería (antigua propiedad de Banesto), donde los topógrafos trabajaban ayer para acondicionar el terreno. La intención es instalar cuatro carpas en distintos puntos para que puedan ser acogidos en cada una, con agua potable y otros servicios, 125 desalojados.
La demora en la instalación de los campamentos por las dificultades para hallar suelo ha irritado notablemente a las centrales sindicales, que hicieron suya la plataforma reivindicativa de los inmigrantes. El secretario de Empleo, Acción Social y Migraciones de CCOO en Almería, Emilio Asensio, criticó ayer la tardanza en habilitar estas áreas de acogida. "Somos capaces de montar en 24 horas un campamento en Bosnia y somos incapaces de resolverlo aquí, cuando este conflicto es más grave de lo que parece", señaló.
El delegado del Gobierno en Andalucía, José Torres Hurtado, ha remitido cartas a los alcaldes de la comarca del Poniente para que cedan suelo para instalar las carpas provisionales de la Cruz Roja lo antes posible. El alcalde de La Mojonera, Manuel Gutiérrez (PSOE), uno de los receptores de la misiva, dijo ayer que los inmigrantes no han sido desalojados en su municipio. "No es necesaria la construcción de alojamientos temporales porque no se produjeron destrozos en los alojamientos que poseen [los inmigrantes] en el municipio, a diferencia de lo ocurrido en otras zonas". "Por eso no tenemos que entrar en este asunto", añadió. Gutiérrez aprovechó para solicitar una reunión urgente con representantes de la Junta de Andalucía y el Gobierno central para abordar el problema de la vivienda de los inmigrantes en la comarca.
Torres Hurtado también le ha pedido suelo a la Junta de Andalucía, que ya ha respondido ofreciendo tierras del antiguo Instituto Andaluz para la Reforma Agraria (IARA) y otros solares disponibles en El Ejido, si el Ayuntamiento acepta. J. A. R. / T. C,
Almería
Mejor suerte tuvieron aquellos que tienen un puesto fijo en un invernadero que los que se apostan en las zonas de recogida, donde los empresarios los eligen y hacen levas para llevárselos a sus explotaciones.
Unos 200 magrebíes que se concentraron en la zona de Santa María del Águila, el núcleo de El Ejido en el que se cometieron los tres crímenes, se quedaron compuestos y sin trabajo.
Los únicos momentos de tensión se vivieron allí donde los marroquíes habían sido sustituidos durante los paros.
Eduardo López, secretario provincial de COAG, dijo que se habían registrado incidentes mínimos "allí donde los empresarios se han encontrado con dos trabajadores para el mismo puesto". No obstante, precisó que esta situación será temporal porque la sustitución, en muchos casos con inmigrantes de otras provincias y nacionalidades, "se ha hecho para afrontar necesidades de producción".
Esto fue lo que le ocurrió a cuatro mujeres marroquíes en el semillero Ejidoplant, que a su llegada al tajo se encontraron con que habían sido sustituidas. La empresa explicó que había mantenido el puesto de trabajo a aquellos empleados que habían avisado de que secundarían la huelga.
Mayor Oreja dijo en León que los incidentes de El Ejido exigen un consenso social y político. "Tenemos una oportunidad histórica de saber adminsitrar razonablemente una inmigración desde el sentido común, la humildad y la prudencia". |
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