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El Gobierno, los sindicatos y las organizaciones humanitarias acordaron
la instalación de barracones en las zonas de invernaderos como medida
de choque para paliar la situación de los cerca de 300 inmigrantes
que perdieron sus viviendas o chabolas durante los incidentes en la población
almeriense de El Ejido. El ministro de Administraciones públicas
garantizó que estos asentamientos no derivarán en guetos
y que se facilitará la integración de los trabajadores extranjeros
en la vida cotidiana del Poniente.
La ronda de contactos entre el ministro Ángel Acebes y
diferentes organizaciones sociales y sindicales para resolución
de los brotes racistas de El Ejido, que ha durado toda esta semana, se
saldó ayer con la primera medida del denominado Plan Inmediato de
Alojamiento de Inmigrantes: entre mañana y el lunes, la Cruz Roja
comenzará a levantar los primeros módulos para alojar a los
casi 300 trabajadores norteafricanos que perdieron sus viviendas en los
episodios de violencia xenófoba en Almería. Según
explicó Estrella Rodríguez, delegada de la Cruz Roja, los
barracones, unos 40, con capacidad para albergar cada uno a ocho personas,
se ubicaran en las cercanías de los invernaderos, en pequeños
grupos.
Los campamentos, que tendrán carácter provisional,
estarán provistos de agua corriente y luz. «Estos módulos
tendrán todos los requisitos de calidad para asegurar las condiciones
de vida dignas», aseguró Acebes, quien explicó que
los técnicos comenzarán hoy la prospección de los
terrenos donde se alzarán las instalaciones. Adelhamil Beyuki, presidente
de la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes en
España (Atime), que aceptó este plan sólo como «primera
medida», mostró su preocupación por el hecho de que
la lejanía de los módulos (en el centro del mar de plástico)
al casco urbano ejidense pueda provocar la no integración de los
inmigrantes entre la población local. Beyuki recordó el compromiso
de la Administración de poner medios para conectar las barracas
con el pueblo.
El ministro Acebes trasladó la responsabilidad de crear estas
infraestructuras al consistorio que, dijo, está trabajando ya para
adecuar los caminos de tierra que llegan a los parajes donde se instalarán
los módulos. El representante de ATIME recordó que el compromiso
del Ejecutivo a medio plazo es también la indemnización de
los damnificados durante los incidentes racistas, la regularización
de los extranjeros, la creación de programas de integración
y el comienzo de planes de construcción de viviendas estables para
los jornaleros magrebíes.
El titular de Administraciones Públicas hizo suyas las reclamaciones
del colectivo en cuanto a la provisionalidad de los asentamientos y garantizó
que «estos módulos se sustituirán después por
viviendas permanentes». Acebes destacó que la distribución
de estos campamentos está encaminada a evitar la creación
de guetos como el ya existente en la barriada de Las Norias, donde se registraron
algunos de los más graves episodios racistas en esta localidad almeriense. |
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