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"Hemos dicho a nuestra gente...que no deberían ir a trabajar hoy para evitar enfrentamientos".
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Por Elisabeth O'Leary
MADRID (Reuters) - Cientos de policías intantaban restaurar el lunes el orden en la localidad andaluza de El Ejido después de los brotes de
violencia contra inmigrantes del fin de semana provocados por la muerte de una joven, presentamente a manos de un perturbado marroquí.
Una tensa calma reinaba en la localidad almeriense esta mañana después de haberse producido varios ataques durante la noche contra las
viviendas de algunos norteafricanos, que buscaron refugio en las comisarías de policía.
La violencia estalló el sábado al tomar las calles cientos de manifestantes españoles que coreaban consignas racistas y rompieron
escaparates de locales, horas después de que una mujer española de 26 años muriera a consecuencia de las puñaladas recibidas en un
mercado del pueblo.
Un hombre, de nacionalidad marroquí, que se creer tiene problemas mentales, fue arrestado como principal sospechoso del asesinato.
Líderes de asociaciones magrebíes en la localidad de 45.000 habitantes, dedicada fundamentalmente a la agricultura, aconsejaron a los
inmigrantes a permanecer en sus hogares después de que los manifestantes siguieran en las calles por segundo día consecutivo.
Al menos 10 personas resultaron heridas de levedad durante los enfrentamientos del fin de semana, según varios medios informativos,
aunque no se han producido arrestos.
El lunes se incendió una casa en una localidad cercana, lo que obligó a sus siete ocupantes norteafricanos a abandonar su hogar, dijo Radio
Nacional. También este día, vecinos de El Ejido mantenían cortadas dos carreteras de acceso a la localidad.
"Hemos dicho a nuestra gente...que no deberían ir a trabajar hoy para evitar enfrentamientos", dijo un portavoz de la asociación de inmigrantes
de la localidad a Radio Nacional.
La policía nacional mandó el lunes refuerzos a la zona para intentar mantener la paz, pero algunos inmigrantes acusaron a las autoridades de
no hacer lo suficiente para asegurar su seguridad.
El ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, apeló a la calma y dijo a los residentes que "esta clase de reacciones xenófobas es negativa".
Las tensiones entre residentes españoles e inmigrantes se han incrementado en El Ejido después de que dos españoles murieran
acuchillados hace dos semanas. Un ciudadano marroqu" fue arrestado acusado de estas muertes.
El Ejido, situado a 40 kms al oeste de la ciudad de Almería, es una importante zona de cultivo de frutas y verduras. La industria descansa en
la mano de obra barata que proporcionan los inmigrantes, formados por numerosas comunidades de norteafricanos y latinoamericanos
dispuestos a trabajar por bajos salarios.
El creciente flujo de inmigrantes ha incrementado las tensiones raciales y ha conducido a brotes de violencia recientes.
Durante el fin de semana, manifestantes levantaron barricadas con neumáticos incendiados y destrozaron coches y varios locales que
pertenecían a inmigrantes magrebíes.
Unos 300 marroquíes contestaron el domingo con una contra-manifestación que produjo la reacción violenta de los vecinos del pueblo y la
intervención de la policía antidisturbios para mantener alejados a ambos grupos.