| La ola de altercados racistas desatada en El Ejido (Almería)
está empujando a numerosos ciudadanos magrebíes a plantearse
la huida hacia otras localidades y provincias andaluzas y a comunidades
autónomas cercanas, sobre todo a Murcia. Algunos ya han empezado
a marcharse discretamente. SOS Racismo estima que son varias decenas los
marroquíes que han dejado sus trabajos en los invernaderos almerienses
y se han trasladado a la Región. Murcia Acoge en Torre Pacheco y
la Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes (Atime)
prevén la llegada de más magrebíes en los próximos
días, especialmente temporeros con familiares o amigos afincados
en Murcia.
«Los empresarios agrícolas andaluces van a tener problemas
a partir de ahora en El Ejido para cubrir la mano de obra que necesitan
en los invernaderos», vaticina Omar R’Kiouak, portavoz de SOS Racismo
en Murcia.
Las organizaciones humanitarias prevén la marcha de numerosos
inmigrantes marroquíes acosados por la ola de violencia xenófoba
desatada en la localidad almeriense. «Ya están llegando a
la Región, sobre todo temporeros que no tienen residencia fija en
El Ejido, sino que se desplazan provisionalmente durante las épocas
de más trabajo, ya sea a los invernaderos de Almería como
a los de Mazarrón, Águilas o el campo de Cartagena»,
asegura R’Kiouak.
Éste cifra en «varias decenas» el número de
magrebíes que han conseguido burlar los bloqueos de las carreteras
protagonizados por partidas incontroladas de agricultores y vecinos en
El Ejido, localidad envuelta en una ola de altercados racistas a raíz
del asesinato el pasado sábado de una joven almeriense apuñalada
por un inmigrante que recibía tratamiento psiquiátrico.
Mustafá Zine, presidente de Atime, aún no había
constatado ayer la llegada de marroquíes procedentes de El Ejido,
«pero nos tememos que van a venir muchos escapando de la zona, por
el desamparo y la falta de protección que están padeciendo».
El Ejido apenas dista un centenar de kilómetros de Puerto Lumbreras
y su agricultura, basada en los invernaderos, es muy semejante a la del
Guadalentín. Se calcula que allí trabajan unos 4.000 inmigrantes,
la mayoría sin papeles.
Zine condenó la muerte de la joven almeriense de El Ejido
y exigió a la autoridad judicial que aplique «la pena máxima»
para el presunto asesino. El presidente de Atime calificó de «repugnante,
macabro, vil y brutal» el asesinato de esta mujer. Y adelantó
que se está estudiando con otras organizaciones no gubernamentales
y sindicatos convocar una manifestación en Murcia «de repulsa
a cualquier acto que pueda suponer una alteración de la convivencia
entre la población inmigrante y la autóctona».
Fuentes de los colectivos de ayuda al inmigrante Murcia Acoge
y Cite en Torre Pacheco también esperan la llegada de magrebíes
procedentes de El Ejido en los próximos días, aunque ayer
todavía ninguno había pasado por sus oficinas para recabar
ayuda o buscar alojamiento.
Los consejeros y viceconsejeros de Asuntos Sociales de todas las
comunidades autónomas, entre ellos el murciano Antonio Gómez
Fayrén, firmaron ayer, junto a los máximos responsables del
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, un comunicado en el que hacen
un llamamiento a la calma y piden que no se criminalice a todo el colectivo
de inmigrantes.
En este comunicado conjunto, aprobado por unanimidad, se manifiesta
asimismo la solidaridad con el dolor de la familia de la joven almeriense
asesinada en El Ejido.
La secretaria general de Asuntos Sociales, Amalia Gómez,
indicó que la gravedad de los hechos ocurridos en El Ejido llevó
ayer a los integrantes de esta conferencia sectorial a redactar el referido
comunicado para solidarizarse, por un lado, con la familia de la víctima
y, al mismo tiempo, llamar a la «calma, la serenidad y el sentido
común».
«En aras de una convivencia pacífica y solidaria
es por lo que pedimos que no se criminalice a todo un colectivo de inmigrantes
por actos cometidos de forma individualizada, porque no se puede poner
en tela de juicio a tantos inmigrantes que vienen a trabajar y viven de
forma honrada», explicó Amalia Gómez. En su opinión,
los hechos ocurridos en El Ejido ponen de manifiesto la necesidad de campañas
permanentes para la educación en la paz y para la erradicación
de la violencia.
El presidente regional Ramón Luis Valcárcel Valcárcel
dijo ayer que la violencia desatada en El Ejido contra ciudadanos magrebies
«es algo triste y rechazable» y añadió que «la
conducta aislada de unas personas extracomunitarias no puede ser algo que
al final se proyecte en una generalización de hechos».
El presidente puso de relieve que si un ciudadano alemán o de
Murcia comete un asesinato, «no se persigue a todo el colectivo nacional
o regional, sino que se detiene al autor». Y afirmó que le
preocupan y duelen profundamente actitudes racistas como las que se están
produciendo en El Ejido. «Estamos hablando de seres humanos, de personas
que vienen a España a trabajar porque hacen falta».
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